Ensalada de brócoli y quinoa

Esta es una ensalada muy completa y riquísima.

¡experimentar es siempre sorprendente!

Vamos a la receta…

Ingredientes

  • 100 gr de quinoa
  • 100 gr de espinacas frescas
  • 100 gr de guisantes frescos o congelados
  • 1 brócoli pequeño
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 calabacín pequeño
  • 1 berenjena pequeña
  • 15 gr uvas pasa
  • 15 gr de semillas de girasol
  • 1 Cucharada de levadura nutricional
  • Vinagreta de mostaza

¿Cómo preparo la ensalada de brócoli y quinoa?

  1. Cocina la quinoa siguiendo las instrucciones del proveedor. Reserva.
  2. Cuece los guisantes y el brócoli.
  3. Para que conserven su verdor sigue este enlace.

  4. Pela y corta la cebolla en juliana, tiras largas y finas.
  5. Pon las uvas pasas en un vaso con agua para hidratarlas.
  6. Lava y trocea las espinacas.
  7. Tuesta las semillas de girasol.
  8. Corta en rodajas el calabacín y la berenjena y ásalos a la plancha. Reserva.
  9. Mezcla en una ensaladera las espinacas, el brócoli, los guisantes y la quinoa.
  10. Añade las pasas, las semillas de girasol, la levadura de cerveza, la cebolla y mezcla.
  11. Coloca por encima las rodajas de calabacín y berenjena asadas.
  12. Aliña con vinagreta de mostaza y … ¡listo!
Ensalada de brócoli y quinoa
Ensalada de brócoli y quinoa

 

*¿Cómo conservar el verdor?

Te doy un truco para que tus verduras conserven el color vivo después de cocinadas.

Cuando cuezas verduras tipo guisantes, judías verdes, espárragos o brócoli hazlo «a la inglesa«.

Consiste en hervir con abundante agua y sal.

Añade las verduras y la sal cuando el agua esté hirviendo.

No tapes la olla porque al hervir se evaporan toxinas.

Cuece máximo durante 5 minutos.

Por último prepara un bol con agua muy fría. Si es necesario agrega cubitos de hielo.

Con una espumadera saca las verduras y sumérgelas en el agua helada.

Verás como conservan todo su verdor.

 

* Levadura nutricional:

levadura nutricional
levadura nutricional

La levadura nutricional es una forma inactiva de levadura.

Su color, sabor y textura recuerdan al queso.

Sus proteínas contienen todos los aminoácidos esenciales.

Es de fácil digestión.

Contiene vitaminas del grupo B y minerales como el hierro y la fibra.

No tiene gluten.