Deshidratador de alimentos

La deshidratación es un método de conservación de alimentos tan antiguo como los ahumados y la salazón.

Al deshidratarlos se les extrae toda el agua para evitar la proliferación de microorganismos y que se pudran.

Los alimentos mantienen todo su valor nutricional y enzimático.

Pierden peso y volumen con lo que es más fácil almacenarlos.

Puedes deshidratar:

  • excedentes de cultivos
  • setas
  • hierbas aromáticas
  • frutas
  • carnes o pescados
  • verduras

Haz tus propias elaboraciones saludables, sin colorantes ni conservantes:

  • Condimentos
  • Chips
  • Crackers y Galletas
  • Granola
  • Barritas energéticas
  • Yogures

La deshidratación de alimentos es una técnica muy utilizado en la cocina crudivegana.

Los procesos de calor no superiores a los 40-42º no se consideran cocción.

Una vez deshidratados se deben almacenar en envases herméticos.

Las deshidratadoras son equipos que tienen forma de horno.

Funcionan con ventiladores que hacen circular el aire caliente entre las bandejas.

Son procesos largos por lo que están diseñadas para tener bajo consumo eléctrico.

Los de mayor potencia gastarán algo menos que los de menor potencia.

Hay diferentes tipos, calidades y precios.

Siempre buscaremos los fabricados con materiales seguros, tipo vidrio templado y acero inoxidable.

Para empezar a experimentar con la técnica de deshidratación podemos comprar un modelo económico y sencillo.

Los modelos con bandejas de plástico son más económicas.

Buscaremos equipos con materiales plásticos libres de BPA.

Aquí tienes una pequeña recopilación de los deshidratados mejor valorados en Amazon.

¡Echa un vistazo y elige la que más se adapte a ti!